jueves, 29 de enero de 2009

Una clase con Chucho Valdés

LA PRENSA/Eric Batista


El pianista Chucho Valdés cautivó a un auditorio de más de 100 personas en un taller que fue una travesía por sus recuerdos sonoros.


Tomado de: www.prensa.com
Por: DANIEL DOMÍNGUEZ Z.

Los más osados le pidieron tomarse una fotografía con él. Lo más tímidos se conformaron con verlo pasar. Y más de uno se odió a sí mismo por no llevar un disco para que se lo autografiara.

Cuando el pianista, compositor y director cubano Dionisio de Jesús Chucho Valdés llegó al seminario que impartió el viernes pasado en el marco del Panamá Jazz Festival 2009, el Centro de Capacitación Ascanio Arosemena de la Administración del Canal de Panamá cambió de piel.

Este gigante, proporcional a su tamaño (mide 1.94 metro de altura) y a su talento, fue recibido con un océano de aplausos, gritos y silbidos.

Era un alborto bien merecido. Los que allí estaban, mayoritariamente jóvenes músicos, sabían que estaban en presencia de un genio que ha sabido remozar de una singular fuerza el género más rebelde: el jazz.

Chucho recibe con humildad las muestras de aprecio y se sienta ante el órgano. Todos atentos. El maestro habla y echa a volar notas. Hay un silencio respetuoso, uno que otro suspiro de admiración, emociones solo interrumpidas por los flashes de las cámaras fotográficas y de los celulares.

Aunque la advertencia era que nadie grabara lo que estaba por ocurrir, más de uno se hizo de oídos sordos y robó, aunque sea unos segundos en audio e imagen, de lo que hacía presagiar como una hora increíble con una leyenda viviente.

Más que un taller, fue ocasión para que Chucho recorriera unas calles plagadas de recuerdos y memorias, donde se pasearon luminarias como Ernesto Lecuona, John Coltrane, Thelonious Monk, Herbie Hancock, Arthur Rubinstein y Wayne Shorter.

También fue un viaje por el palpitar del Caribe, el danzón, la clave, la religión yoruba, los compases y la métrica.

El artista, de 67 años de edad, propuso que la audiencia interrogara y él respondiera. “Pueden preguntarme lo que quieran”. Ni así.

Como la platea todavía estaba impresionada de tenerlo tan cerca, Chucho decidió hablar de una influencia esencial en su vida como ser humano y artista: su padre, otro Merlín del teclado: Bebo Valdés, con el que ha compartido escenario, estudios de grabación y más de una película.

Chucho es su hijo mayor (Bebo tuvo siete) y cumplen el mismo día: el 9 de octubre, uno en 1918, y el segundo en 1941.

Fue Bebo, abuelo de casi 20 chiquillos y cuatro bisnietos, quien le enseñó a respetar el arte, a tener disciplina en su oficio y, sobre todo, a divertirse a granel con su trabajo.

Dijo que Bebo, a quien por diversas razones dejó de ver por espacio de 18 años, fue el culpable de que fuera músico y pasó a explicar tan temeraria acusación.

Sin pena, pero sin prisa, admitió que aprendió a tocar el piano con las dos manos cuando tenía tres años. Era ese instrumento su juguete preferido, su escondite más placentero, su fascinación que no tiene fin.

Bebo, ante la mirada inquisitiva de su esposa, dijo que a él no lo miraran. Que el niño aprendió solo, vaya que lo hizo, porque observaba mucho al papá cuando estaba en lo suyo con el bajo, los metales y lo que tuviera a la mano para arrancar hermosas sonoridades.

Parece que Chucho iba para maestro y la música al foso, pero eso a Bebo le pareció un disco de 45 revoluciones rayado. Por eso formó una orquesta, se proclamó su director y puso a Chucho de pianista. Punto.

Entre los prolongados ensayos y las constantes presentaciones nocturnas, el muchacho casi ni dormía, y estudiar menos.

Pero ocurrió lo impensable y se graduó de magisterio, pero fue el pentagrama su norte. Aunque, un momento, sí es docente, porque ha compartido su conocimiento con muchos y en Panamá transformó a varios.

A los cinco años era estudiante de solfeo. Ingresó al Conservatorio de Música a los ocho años y luego de la prueba quedó en cuarto año. De algo servía que papá y mamá fueran pianistas. “No tenía escapatoria”.

A los 15 años reunió a unos amigos y organizaron un trío de jazz. Después aquello se le quedó chico y en 1973 fundó la banda Irakere, que puso de cabeza el concepto del jazz latino y de la música bailable proveniente de Cuba. “Quería hacer mi propia música”. Sencillo.

Aunque hizo revolución y ganó prestigio, siempre guardaba la idea de tener su propio cuarteto, donde el piano fuera miembro principal y no un simple acompañante de los otros instrumentos.

En 1998 lo hizo y, desde entonces, liberó la clave y la puso a otros niveles. Hizo de la improvisación un dominio suyo, su espejo, su ruta.

El ganador de cinco premios Grammy explicó que un tema musical debe ser el pretexto para poner a volar las ideas, los sentimientos y la imaginación. “Tú debes dar tu interpretación de la pieza y ver por dónde eres capaz de crear y qué puedes ofrecer. Hay muchos estilos y formas de alcanzar la improvisación, pero luego debes volver al tema”.

Eso sí, se debe ser capaz de regresar al principio. “La música debe ser libre y métrica a la vez. Una maestra mía decía que la música es el arte del sonido, que no produce imágenes ni palabras, pero ofrece tanto o igual que ellas. Y tenía razón, porque la música tiene sus reglas como el idioma escrito, tiene sus matices, sus acentos y sus colores”.

Confesó que nunca se había puesto a pensar que le había dado todo a la música. Piensa que por allí pueden ser los motivos de que el éxito lo cobijara. Aunque advirtió que también se debe cultivar el amor por la familia y los amigos. “Aunque no sé hacer otra cosa”.

Pero en primer lugar está la música para este creador que planea grabar un álbum de jazz y flamenco con la cantante Concha Buika y otro disco, pero de boleros, con Dyango. “Por eso siempre supe que la mujer que se casara conmigo tenía que hacerlo primero con mi piano”. Soltó una carcajada que contagió a la audiencia.

“Vamos a tocar un poquito”. Los aplausos se convirtieron en un sí. Entonces, Chucho, no se dejó esperar.

Lo que ofreció a continuación con su colectivo fue una explosión dosificada de virtuosismo y elegancia. Una prueba de que se mantiene en forma.

Los espectadores quedaron desconcertados ante cada giro e invención, ante cada locura y descubrimiento.

Solo les quedaba seguir aquello con los dedos, las manos, los pies, las cejas, la cabeza, con lo que pudieran sentir los pasos de un artista consagrado y sus tres extraordinarios camaradas.

“Ellos ya estaban formados cuando los conocí. Fue cuestión de unirnos y ponernos a tocar. Hace ocho años que estamos juntos”, dijo el que este año se irá de gira con su equipo por Australia, China y Corea de Sur.

Comentó Chucho Valdés que para tener un cuarteto coherente, cada uno debe ser un gran músico y poseer una personalidad. Que todos deben escoger una ciudad rítmica que deseen recorrer. “Deben ser como una pareja, es como el amor, es cuestión de afinidad”.

Adelantó que quiere terminar una ópera y un concierto para piano en el que una el jazz con otras tendencias. “Ellos no lo sabían”, indica mientras los mira reído. “Se me fue la lengua”.

La hora de clases terminó y como reloj suizo, Chucho se levantó. Saludó a los presentes con sus manos de gigante y brindó un guiño de complicidad a los testigos de su magia.

Luego se perdió del mapa, tras dejar su sonrisa amplia y unas cuantas notas musicales revoloteando por el salón sin saber dónde había quedado su amo y señor.

El inconmensurable legado de Roque Cordero


El más destacado compositor panameño


Tomado de: www.pa-digital.com.pa

Colaborador
Ventura Castrellón


Roque Cordero. Compositor, director y pedagogo. Nació en ciudad Panamá en 1917. En una entrevista publicada en díaD el 25 de noviembre del 2007 dijo: “Tuve que irme con mi música a otra parte”.
En Dayton, Ohio, Estados Unidos, falleció, el 27 de diciembre de 2008, Roque Cordero, considerado como el más sobresaliente compositor panameño, quien también incursionó con notable éxito en el campo de la dirección orquestal y como educador de larga y recordada trayectoria. Hijo de un zapatero, a lo que se refería con su característica humildad, pues ponderaba el oficio de su padre como un ejemplo a imitar.

Realizó estudios de perfeccionamiento musical mediante beca otorgada para asistir a la Universidad de Minnesota, Estados Unidos y, además, fue merecedor de una Beca Guggenheim, a la cual sólo pueden acceder artistas de superlativo desempeño, siendo el primer panameño en lograrlo y apenas el sexto latinoamericano, lo que nos indica la grandeza de su música.

En la década del sesenta se desempeñó como director de la Orquesta Sinfónica Nacional y director del Instituto Nacional de Música, dejando en ambas instituciones la huella de su trabajo serio en la búsqueda de ese ideal de perfección.

Es conocido por muchos que el alejamiento de Roque Cordero de nuestro terruño -su querido y recordado terruño - fue producto de la falta de apoyo, pues en su momento, cuando trató de conseguir que el Gobierno destinara fondos suficientes para que tanto la Orquesta Sinfónica Nacional como el Instituto Nacional de Música contaran con los recursos necesarios para que funcionaran adecuadamente, los mismos le fueron negados. Con su partida debe buscarse una respuesta a aquella negativa.

También es conveniente y necesario que el Gobierno nacional, en aras de mantener viva su memoria, tome las medidas a fin de que se instituya una beca anual denominada Roque Cordero, a la que podrán acceder estudiantes de Música, de nacionalidad panameña, que logren aceptación en Conservatorios de prestigio en los Estados Unidos o Europa, administrada y regulada por el IFARHU; y el premio Roque Cordero, que se puede otorgar cada tres (3) años a un compositor panameño, el cual tendría requisitos similares a los que se exigen en los premios Ricardo Miró, Rogelio Sinán u otros de igual magnitud, manejado por el Instituto Nacional de Cultura. Este premio debe dotarse de un monto adecuado, a efectos de estimular en el país la composición musical.

Si bien le fue otorgada la Orden Vasco Núñez de Balboa en Grado de Gran Cruz y recibió diferentes reconocimientos en el extranjero, el país sigue estando en deuda con este ilustre ciudadano. Por ello, debe ser un compromiso del Gobierno nacional mantener vigente su gran legado, que es establecer una beca para el estudio de la Música, y el premio a un compositor meritorio; una manera de que las futuras generaciones conozcan la grandeza de este panameño.

En septiembre de 2004, la Orquesta Sinfónica Nacional presentó un lucido concierto en su honor, en el que se abarcó más de cincuenta (50) años de su obra creativa, destacando las ejecuciones de Capricho Interiorano (1939), Danza en Forma de Fuga (1958), Cuarta Sinfonía Panameña (1987) y Tributo Sinfónico a un Centenario (1997).

En el 2007, en el marco del VI Encuentro Internacional de Guitarra, denominado Roque Cordero 90 Aniversario, se efectuó el Primer Concurso Centroamericano de Composición para Guitarra Roque Cordero. Este encuentro, organizado por el guitarrista y compositor oriundo de Veraguas Emiliano Pardo-Tristán, fue -y de seguro seguirá siendo - un justo homenaje de recordación a ese gran exponente de la música panameña, quien con su música seguirá vivo en la mente de muchos panameños. Panamá pierde con su partida al más insigne de sus músicos.

LAVOE ¿HEROE O VICTIMA?



Tomado de: www.salsaglobal.blogspot.com


LAVOE ¿HEROE O VICTIMA?


Por: Fernando España


El ensayo que van a leer a continuación
esta basado en hechos artificiosos
cualquier parecido o semejanza con personas
vivas o muertas es pura coincidencia.


Cuando Héctor Lavoe, junto con su voz y obra, se ha transformado en mito y leyenda como otras estrellas de la farándula discográfica con destino trágico, consecuencia de su conducta y entornos, vale reflexionar sobre un aspecto de la industria del entretenimiento musical que "pone la piel de gallina".

Coincidió que, por los días que leía sobre el quehacer de un manejador de una agrupación musical, repetía la visualización del capitulo del programa "Historias Verdaderas" del canal de televisión E! en tributo al "Cantante de los cantantes". Un reportaje con Catalino "Tite" Curet Alonso, Willie Colón, Cheo Feliciano, Ismael Miranda, Papo Lucca, Roberto Roena, Tito Nieves, Rubén Blades, Richie Ray, Domingo Quiñonez, César Miguel Rondón, Cristóbal Díaz Ayala, Richie Viera Jr., Priscila Pérez (su hermana), y Bobby Cruz.

Por entonces los medios de comunicación copaban su información farandulera con noticias sobre la estrella del soul del momento, Amy Winhouse, quién acababa de alcanzar, en el 2008, varias replicas del gramófono que otorga anualmente la Academia de Artes y Ciencias de la Grabación de los Estados Unidos a las personas del sector más destacadas durante el año. La información sobre la cantante la complementaban, morbosamente, con rumores sobre su adicción a las drogas y los conflictos matrimoniales (sic).

Días atrás la radio salsera (?) y (algunas) salsotecas bogotanas durante la conmemoración de un aniversario más del fallecimiento del "Sonero de Ponce" le dedicaron su programación y tarimas (Hasta el diario "El Tiempo" de Bogotá, el más influyente en la opinión pública colombiana, eligió una imagen suya como portada de la revista "Eskape"). Por entonces, era usual escuchar en boca de locutores, o leer de mano de periodistas, y repetir por las gentes del común denominar al "flaco de Fania" de héroe.

Según el Real Diccionario de la Lengua Española, la palabra, héroe, proviene del latín heros, ōis, cuyo origen es griego, ha aplicarse a un varón ilustre y famoso por sus hazañas heroicas o acciones virtuosas, potencial protagonista de un poema épico o de una epopeya como las vividas por Hércules, Aquiles, Eneas, Anacaona, Benkos Biojó, Bolívar, Juan González…

Quizás sea esta personal visión algo conservadora ante la modernidad de los tiempos y dejando de lado (momentáneamente) la evolución permanente del lenguaje, pero a la industria fonográfica tampoco le interesa ese tipo de héroe como el descrito por la literatura mitológica griega. La llamada Industria urge de seres humanos, cien por ciento terrenales, con talento, carisma y situaciones como los poseídos o padecidos por Lavoe, quién "nunca llegaba tarde, los que llegaban temprano eran otros", pero con destinos trágicos como sus pares en las otras prácticas sonoras: Elvis Presley, Jimmy Hendrix, Janis Joplin, John Lennon, Jim Morrison, Kurt Cobain, o como Amy Winhouse, ¿futura heroína?

Cuenta Bobby Cruz: "Yo hice contacto con él, y le dije: Mira Héctor, tú no puedes seguir así, por qué casi te mueres ahí, casi te matas ahí, estás vivo por que Dios tiene un plan contigo, este, yo quisiera llevarte a mi programa, ven y te ayudamos, y sales otra vez y sigues cantando… Pero había personas, muy cerca de él, que tenían temor que el llevarlo al programa, equivalía a Héctor, convertirse en fanático religioso como Richie, como Bobby, y ya tú sabes, el negocio se iba ir al piso…"

La Industria, especialmente la rockera, desea (siendo un secreto a voces entre las gentes del sector) descubrir a un músico, ojala cantante, qué dado su talento histriónico vislumbre ser un vendedor millonario de "música", quién una vez integrado a la farándula tenga la capacidad de soportar o someterse al sensacionalismo de los medios de comunicación: "que sepa actuar ante las cámaras", "qué entregue declaraciones impactantes" ("The Beatles" somos más famosos que Jesucristo"), "qué cree situaciones escandalosas"; "que arriesgue su vida", "que consuma drogas", "que sea infiel a su pareja", "qué…

La Industria sabe que el fanático en su condición humana es morboso, y si es joven es contestatario (rebelde con causa o sin ella), necesita de "antihéroes" con quienes identificarse para así diferenciarse de las generaciones anteriores, como de la que proviene su padre, el referente de autoridad más cercano según Freud. El mito Lavoe es un arma parricida para enfrentar al "papá establecimiento", estamento autoritario con el "ídolo juvenil", a quién lo contrataban explotándolo, a quién no le cancelaba sus honorarios con justicia, a quién no lo dejaba comportarse con libertad, el ente que lo condujo a la muerte cuando aún no era viejo.

Según Willie Colón en su "mea culpa": "También fue traicionado por el mundo del negocio; disqueros que siguen viviendo como jeques sauditas, vendiendo sus discos y revendiéndolos en CD sin pagar derechos de difusión, mientras Lavoe quedó lánguido en su pobreza; promotores que le ofrecían migajas para poder vender boletos a sus espectáculos donde exhibían a 'El Cantante de los Cantantes' en su agonía; impostores tratando de reclamar la carrera y la memoria de Héctor Lavoe como propiedad personal…"

La dramaturgia sensacionalista requiere "de buenos y malos" para hacer creíble, real, razonable, verdadera, convincente su trama. Presley, Hendrix, Joplin, Lennon, Morrison, Cobain, o la Winhouse, fueron, son, o serán, ¡vaya paradoja!, "héroes (o heroínas) elevados a la categoría de antihéroes", recurso de inversión diametral con el fin de alcanzar pronto retorno a la inversión, tal como es promocionada la vida y obra de “El rey de la puntualidad”, a quién intentan asemejar en su mercadeo a una estrella del rock (sexo, drogas y rock and roll) endosada a la salsa (en algunos textos sobre la fenomenología rockera, la salsa de los setentas es un capitulo denominado "rock latino").

Y es que la industria del rock, como el rock mismo, como la salsa, como la religión, como la literatura, como la vida misma, urgen de "mitos, héroes y tumbas", parafraseando al escritor Ernesto Sabato. Presley, Hendrix, Joplin, Lennon, Morrison, Cobain, Lavoe y hasta Carlos Gardel ("cantan mejor y venden más cuando muertos") son ídolos de una dimensión síquica que se vale del mito como recurso para confrontar a la realidad, a la razón, a la materia, a las verdades oficiales, al mercado, a la sensibilidad de los consumidores, a quienes motiva. Componente de esta faceta moral son los sentimientos, las emociones, los sueños, las alucinaciones, lo inconsciente, lo mórbido, lo absurdo, la incoherencia, la oscuridad, lo impenetrable, lo fantasmagórico. Es sustancia "propia" en la parafernalia comercial del rock protagonizado por seres, "malditos, villanos, satánicos, fantasmales, adictos, rosa, pacifistas, zurdos, suicidas, mártires", un elenco de "aparente terror" anhelado por los dólares de la "tropical y optimista industria de la salsa".

Retornando a Bobby Cruz: "Una persona como Héctor que producía dinero para mucha gente todavía se hace mucho más difícil ve, porque eh, más bien es, no, no, inyéctalo y que cante, tu sabes, porque si no canta esta noche aquí se pierde un montón de dinero con este concierto, entonces el muchacho arrastrándose, llegando a los conciertos y todo, una agujita por allí, en algún lado, y páralo ahí, que canté, tu sabes…"

Cómo pregona César Pagano: "Salsa y cultura hasta la sepultura"


Fuentes:

1. Héctor Lavoe, Historias Verdaderas, Canal E.
2. Willie Colón, Carta Abierta a Héctor Lavoe, 1993, Diario La Prensa, Nueva York, EE.UU.

La verdadera historia de Hector Lavoe video I


La verdadera historia de Hector Lavoe video II


La verdadera historia de Hector Lavoe video III


La verdadera historia de Hector Lavoe video IV


La verdadera historia de Hector Lavoe video V


La verdadera historia de Hector Lavoe video VI


La verdadera historia de Hector Lavoe video VII


La última entrevista a Héctor Lavoe

Joe Torres - Latino con Soul (1967)

Imagen

Cuando Latino con Soul fue grabado en 1967, fue considerado muy adelantado para su época. hace algun tiempo atras fue reintroducido por Blue Note Records (Julio 2003), este album de Joe Torres suena tan contemporáneo como si fuera grabado ayer.

El percusionista Joe Torres fue un pionero del Jazz latino en los años 60. El tocó con el famoso grupo de Charlie y Eddie Palmieri, el conjunto de Arsenio Rodríguez, el grupo de José Curbelo y con Noro Morales. Torres también tocó con el gran Dizzy Gillespie y la reina de la salsa — Celia Cruz. Con los mejores de los músicos y arreglistas de Los Angeles, Torres produjo un fabuloso álbum que tiene Cha Cha Chás, Mambos y arreglos latinizados de canciones como Sunny y Eleanor Rigby.

Ya en lo personal, soy mas de un "Nightwalk" el corte cinco, ahora que si de una mezcla (moderna para la epoca) se trata, elegiria "Get out of My Way" el primer track de la produccion ah, y si se quiere de bailar, no dejen de escuchar " Yo Sali", asere

Temas:

1. Get out of My Way
2. Sunny
3. Devil Eyes
4. Oba
5. Night Walk
6. Eleanor Rigby
7. Soul Cha
8. Yo Salí
9. In a Greasy Bag
10. La Bruja Negra

Músicos:

Joe Torres - Timbales, Leader
Gary Barone - Trumpet
Steve Huffsteter - Trumpet on #9 & #10
Bill Hood - Tenor Sax
Victor Feldman - Piano
Max Bennett - Bass
Bobby (Papi) Torres - Percussion
Orlando López - Percussion
Mario Tholmer - Percussion
Ric DeSilva - Vocals

Gracias a Fernando Cardona Password: fercadu1

Rumbéatelo:

Frankie Dante - Los Salseros de Acero 1976


Lenin Francisco Domingo Cerda, nació en Santo Domingo - Republica Dominicana, el 15 de septiembre de 1945 y murió Nueva York el 1 de marzo de 1993.

Al pincipio, su estilo musical fue marcado por los trombones de Palmieri, Mon Rivera y la voz de Ismael Quintana, siempre con un Dante social que responde a la situación política mundial de guerras, liberación sexual, pobreza y política de los años 70.

- "¿Por qué duermen cuando deben estar de pie?,
¡Despierten!, el mundo les ofrece tantas maravillas...
Paz, no quiero guerra, queremos Paz"

Durante la primera mitad de la década de los 70 grabó tres LP, con temas destacadísimos tanto para los clubes de baile como para el melómano o coleccionista como "Chupa", "Paz", "Venceremos", "Me siento guajiro" grabaciones donde participaron músicos como Harry Viggiano, Milton Cardona, Jerry Gonzalez, Ira Hersher, Larry Harlow, Ismael Quintana, entre muchos otros.

En 1975, Larry Harlow convoca una nómina histórica para grabar con una Flamboyan renovada: Ismael Miranda, Pete “El Conde” Rodríguez, Yayo “El Indio” y Chivirico Davila, con el fascinante "Por que Adore". Participan también Barry Rogers, Lewis Kahn y Reinaldo Jorge en los trombones, la percusión con Nicky Marrero, Pablito Rosario, Frankie Malabé y Mike Collazos, Lou Sollof y Randy Brecker , trompetas, Eddie “Guagua” Rivera, bajo y al piano y arreglos Marcolino Dimond. Realmente una especie de "all stars". ¿Será de allí cuando años más tarde aparece el nombre de la "Frankie Dante & All Stars"?

-" Hay que cambiar José , La Flamboyán le dice porque...
queremos cambiar el sistema removiendo a todos los payasos.
Si los políticos no cambian
la destrucción vendrá muy pronto." (Ciencia Política)

En 1979 aparece un álbum denominado "Frankie Dante y Los Rebeldes", pero la salsa social ya tenía otro dueño: Rubén Blades & Willie Colón y su album "Siembra", el álbum más vendido de la historia de la Salsa.

Lado A:

1. La Coquetona Part. 2 (Frankie Dante) 4:37
2. Santiago (Frankie Dante) 3:08
3. Ciencia Politica (Frankie Dante) 5:07
4. Jericó (D. R.) 3:06

Lado B

1. Me Voy Pa’ Pinar Del Rio (Nestor Pinelo) 3:59
2. Me Quieren Crucificar (Frankie Dante) 4:49
3. Cuando Te Fuiste De Mi (Bobby Manrique) 6:38
4. Chupa El Piruli (Arsenio Rodriguez) 5:38
5. Hold On ! [Lullaby] (D. R.) 0:50

Músicos:

Frankie Dante - Voix, Choeurs
Angelo Rodriguez - Trombone
Joe "Chickie" Fuentes - Trombones, Choeurs
Larry Spencer - Trompette
Alex Ojeda - Timbales
Jose Mangual Jr. - Bongos
Milton Cardona - Congas, Choeurs
Eddie Gonzalez Jr. - Basse
Louis Small - Keyboards, Arrangeur
Nickey Enoth - Salsero De Acero
Mike Gilford - Salsero De Acero
Scepio Sargent - Guitare

Artistas Invitados :
Charlie Palmieri - Keyboards, Percussion, Choeurs, Arrangeue et Producteur
Tito Puente - Drum Kitts
Ricardo Marrero - Keyboard et Arrangeur
Jose Rodrigues - Arrangeur
Marcolino "Mark" Dimond - Keyboard

Créditos
Jon Fausty - Ingénieur
Sandy Hoffman - Art et Design
Augusto Sevilla (Sevilla Graphics) - Directeur artistique
Enregistré au Bell Sound Studios, Nyc

Este llega gracias a Diego fg

Rumbéatelo:

Candido & Graciela - Inolvidable


129,16MB / 320 kbps

Temas:

01. Si Tu Supieras.mp3
02. Cachita.mp3
03. La Vida es un Sueño.mp3
04. Amor Ciego.mp3
05. Conga Jam.mp3
06. Tu Mi Delirio.mp3
07. Quien Eres Tu.mp3
08. Desvelo.mp3
09. Tu Me Acostumbraste.mp3
10. Contigo en La Distancia.mp3
11. Inolvidable Parte 1.mp3
12. Inolvidable Parte 2.mp3

Este viene a la gratitud de Lavinio

Rumbéatelo Part. I
Rumbéatelo Part. II