miércoles, 10 de diciembre de 2008

El apréndalo usted mismo del arte


Tomado de: www.artelista.com

Será la época de las rupturas, concretada en la vanguardia histórica y continuada en nuestra contemporaneidad, la gran espectadora del autodidactismo en el arte (junto con los primeros tiempos de la expresión artística, entendida ya como tal). Una forma de crear que difícilmente hubiera sido bien acogida en siglos en los que la práctica del arte sólo era "permitida" ligada a determinadas asociaciones o gremios y que, aún hoy, genera susceptibilidades.

Existe un buen número de artistas, sin embargo, que alcanzaron cuanto menos la calidad formal a partir de un aprendizaje marcado por sus propios recursos, desacreditando a aquellos que opinan que sin academicismo no hay arte.

Aprendizaje reglado versus libre aprendizaje. Éste es uno de los grandes debates que aún hoy continúan abiertos en el campo de las artes plásticas, llegando, incluso, la propia definición de ambos conceptos a suscitar desacuerdos. Se entiende por autodidacta a la persona que "se instruye por sí mismo", esto es, que emplea sus propios medios para alcanzar un conocimiento, sin ayuda de maestros que le guíen. A lo largo de la Historia del Arte son cuantiosos los ejemplos de esta forma de adquisición del saber, si bien es en los primeros tiempos del desarrollo artístico y en los siglos XX y XXI cuando se encuentra el mayor número de casos.

Algo que es lógico si se tiene en cuenta que las primeras manifestaciones plásticas consideradas arte (el arte prehistórico) surgieron en una época en la que el aprendizaje estaría basado en un proceso prueba-error y la conciencia de creación plástica actual aún no existía; junto con esto, la instrucción en los siglos posteriores estará basada en una transmisión oral y el aprendizaje se circunscribirá a un hecho individual, no siendo hasta época del medioevo cuando se funden los gremios artesanales que recojan en su constitución el deber de la enseñanza.

Una circunstancia que se mantendrá como norma general hasta el s.XX, un siglo cuya esencia estará marcada por el cambio, la ruptura con lo establecido y la experimentación, procurando así un germen magnífico al autodidacta. Es cierto, sin embargo, que muchos de los autodidactas más famosos de la Historia del Arte tendrán algún tipo de formación académica a lo largo de su vida, aunque su estilo se desarrollará al margen de escuelas mediante el procedimiento de la observación y la copia.

Quizá el más conocido de los artistas autodidactas del s.XX sea Van Gogh, un pintor sin formación plástica real que aprenderá los rudimentos del dibujo a partir del análisis de láminas y la ayuda de un profesor de la Academia de Bellas Artes de Bruselas, Van Rappard, y de un familiar pintor. Un aprendizaje discontinuo e insuficiente que no impidió, sin embargo, que llegara a desarrollar un estilo dentro del postimpresionismo totalmente personal y cualitativo.

Algo que pueden suscribir, un poco antes, artistas como Constable o Turner y, de nuevo en el s.XX, Gauguin, Henri Rousseau, Manuel Millares, Munch y casi todos los manifestantes del expresionismo (con casos verdaderamente contradictorios, como el del grupo alemán Die Brücke, de claro pensamiento apologético del autodidactismo cuyos miembros habrían recibido una formación académica), el arte marginal y el arte naïf . Ejemplos un poco más difíciles de centrar si hablamos de arquitectura, por razones obvias (aunque con notables ejemplos contemporáneos, como es el caso de Tadao Ando), o escultura (nos vemos de nuevo obligados, como sucedería con la arquitectura, a regresar la mirada a los primeros constructores de pirámides y templos).

Leonardo da Vinci será otro de los grandes autodidactas de la historia, en todos los campos del saber a los que dirigió su mirada, ciencia incluida. Una excepción atemporal cuyo testigo alcanzará ya en el s.XXI a artistas de la talla de Eduardo Úrculo, José Ibarrola e, incluso, el hiperralista Antonio López que, si bien recibió una formación académica, se ha definido a sí mismo en más de una ocasión como "un autodidacta en continuo aprendizaje", ofreciendo, tal vez, la clave de la consecución del verdadero arte.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Conrad Herwing - With Every Breath 1987


320 kbps / 93.6 MB

Temas:
1. With Every Breath (5:41)
2. Red on Black (7:07)
3. Quasi-Modal (7:44)
4. Diva's Dilemma (7:05)
5. Alone Together (6:33)
6. A.M. Blues (7:55)


Músicos:
Conrad Herwig—Trombone
Jim Snidero—Alto/Soprano Saxophone
Richie Beirach—Piano
Ron McClure—Bass
Adam Nussbaum—Drums


With Every Breath is progressive jazz at its finest. I was very moved when I first heard this album, finding myself drawn inside the music, my mind wandering and allowing me to let myself go. You will be compelled to play it many times, each time finding something to match your mood.

Conrad Herwig is an accomplished trombonist, writer and arranger and this debut album as a leader shows him to be a 'musician's musician.' He takes the trombone beyond accepted boundaries and plays with the versatility of a saxophone.

Born in Fort Sill, Oklahoma, on November 1, 1959, Conrad is the son of a career army officer. His first exposure to trombone was at the age of eight, when the music man came to his school and, since he was the only student in his class with arms long enough to reach the end of the slide, he was given a trombone. He finished high school in Hawaii and gives credit to local jazz trombonist Les Benedict for giving him direction and to jazz legend Trummy Young (who was living in Hawaii at the time) for inspiration.

At North Texas State University, Conrad played with the One O'Clock Lab Band and sat in with dallas jazz players including Red Garland, Marchel Ivery and James Clay. In 1981, he was voted Number 1 Trombonist in Texas Jazz Magazine, and soon after went on the road with the Clark Terry Big Band. After touring Europe and the US, he settled in New York City. He then worked with Buddy Rich and, after leaving the band, freelanced with Slide Hampton's World of Trombones, Cab Calloway's band and other, and recorded with Jack McDuff. In 1984 Conrad joined the Toshiko Akiyoshi Jazz Orchestra and is a featured soloist on her two latest record albums. He has also performed with the Paquito D'Rivera Quintet, the Bob Mintzer Big Band, Daniel Ponce's Jazz Bata, as well as doing freelance commercial work.

When I asked Conrad what his feelings were about With Every Breath, he said "I want this album to feature everyone - I prefer a group concept." Well, Conrad, you have accomplished your goal. This sounds like a group that has played night after night - burning! It swings hard, which is no surprise when you conside the personnel: Richie Beirach, Ron McClure and Adam Nussbaum, who are on of the top rhythm sections in the world and Jim Snidero, who is one of the finest alto saxophonists in New York today. Jim and Conrad met at North Texas State University and have played so frequently together over the years that, at times, they sound like one horn.

I've known Conrad for a number of years, playing with him in a variety of situations in and around New York City. He is a friend and gifted musician. It was time for Conrad to record an album and I am proud to write his liner notes. As Miles Davis used to tell me, "The music speaks for itself" ...in this case it definitely does

Bill Evans
(Bill Evans is a jazz saxophonist and recording artists formerly with the Miles Davis Group).

Very special thanks and love to my Mother and Father, Lee and Mary Herwig, for whithout their love and help this recording would not have been possible.

Rumbéatelo:

sábado, 6 de diciembre de 2008

Nueva ley de derechos de autor para artistas


Tomado de: www.artelista.com

Los artistas plásticos están de enhorabuena esta semana: una nueva ley viene a sumarse a las enunciadas para la protección de sus derechos. El Ministerio de Cultura inició en mayo de 2008 los trámites para modificar el artículo de la Ley de Propiedad Intelectual que garantiza el derecho de los artistas a percibir una participación económica en el precio de reventa de sus obras (siempre que la transacción no se haga entre particulares). Una iniciativa que, en este mes de noviembre, ha sido presentada para su aprobación ante la Comisión de Cultura del Congreso.

La exigencia en España de una ley de derechos de autor equiparable al resto de la normativa europea es una reclamación antigua, cuyo principal y fundado argumento se sostenía en la inviabilidad actual de la Ley de Protección Intelectual, promulgada hace más de veinte años. Así, en mayo de 2008, el Ministerio de Cultura presentó un anteproyecto de ley para modificar el derecho de participación de los artistas.

Este derecho, también conocido como droit de suite, garantiza a los artistas una parte del precio de reventa de aquellas obras de arte de su autoría u originales después de la primera transmisión, siempre que en la misma intervenga algún profesional del mercado del arte (como comprador, vendedor o intermediario). Este derecho ya aparecía recogido desde 1987 en las leyes españolas, sin embargo, el anteproyecto tenía como finalidad ajustarlo a las directrices marcadas por Europa.

Así, la Ley de Propiedad Intelectual ha experimentado un importante cambio tras la aprobación en noviembre pasado de este proyecto de ley por parte de la Comisión de Cultura del Congreso. No sólo se han establecido nuevamente el precio de activación del derecho y las cantidades económicas a percibir en función del precio alcanzado por la obra (en lugar de los inmóviles 1.800 euros y 3% determinados hasta el momento) sino que, además, han quedado definidas explícitamente aquellas operaciones que generan derechos económicos al autor.

De este modo, a partir de ahora, cada vez que en una reventa de obra intervengan galerías de arte, marchantes, salas de ventas y subastas, o cualquier persona física o jurídica que actúe de forma habitual como intermediario (además de aquellos profesionales del mercado del arte que presten sus servicios a través de internet), el artista de la obra deberá recibir el tanto por ciento estipulado que le corresponda.

De esta disposición quedan excluidos los tratos negociados entre particulares sin que medie ningún profesional del mercado del arte, así como las reventas promocionales ("aquellas que tienen lugar en los supuestos en que la obra ha sido adquirida directamente del autor, con el fin de facilitar la incorporación de la obra de nuevos artistas al mercado del arte").

Con respecto al precio de activación del derecho (o lo que es lo mismo, la cantidad a partir de la cual el autor tiene derecho a percibir un porcentaje), antes marcado en 1.800 euros, su cuantía ha alcanzado los 3.000 euros máximo (cada estado miembro puede determinar después la cantidad mínima). Igualmente, se ha determinado ahora un máximo de 12.500 euros pagaderos al artista por la aplicación del derecho de participación y un sistema de porcentajes decrecientes por tramos de precios*.

En este punto es donde se han generado las mayores controversias, ya que hay muchos galeristas y marchantes que consideran que el pago del porcentaje tiene sentido tan sólo en caso de plusvalía y no en cada reventa, ya que es posible que ésta conlleve pérdidas para el intermediario, quien además tendría que pagar royalties.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Grupo Folclórico y Experimental Nuevayorkino

Israel Berrios canta La Vida Es Un Sueño del gran Arsenio Rodríguez y la otra pieza de ese grande, como lo fué Pedro Florez... durante la presentación que este grupo tuvo el 1 de Nov. 2008 en el Teatro Hostos Community College.



Luis Perico Ortíz - My Own Image 1978

320 kbps / 87.8 MB


Side 1:
1. Sometimes
Percussion Interlude
2. Nice & Warm
Percussion Interlude
3. Diana
Percussion Interlude
4. Viva Martínez

Side 2
5. I Know
Percussion Interlude
6. Genesis
Percussion Interlude
7. Hot Blood
Percussion Interlude
8. Perico

Músicos:
Rubén Blades: Acoustic guitar, background vocal on Sometimes
Brian Brake: Drums
Randy Brecker: Trumpet, Fluegelhorn on sometimes, genesis, viva martinez, hot blood
Jimmy Delgado: Timbales
Jon Faddis: Trumpet on guajira, diana, I know, perico
Babi Floyd: Background vocal, solo on guajira
Lani groves: Background vocal
Steve Khan: Guitar
Lou Marini: Tenor sax, flute
Eddie Martínez: Acoustic, electric piano, synthesizer solo on viva martinez and genesis
Eddie Montalvo: Conga on diana, guajira and perico
Keith O´Quin: trombone
Luis Ortíz: Trumpet, fluegelhorn, flute, synthesizer, piano, persuccion (plays all these parts on perico)
Eddie "Gua Gua" Rivera: Bass
Edwin Rodríguez: Acoustic guitar, synthesizer on genesis
Johnny Rodríguez Jr.: Bongo, guiro on I Know, conga on Interludes
Pablito Rosario: Bongo, cowbell, percussion
Allan Rubin: Trumpet, fluegelhorn
Lew Soloff: Trumpet, fluegelhorn
Yolanda McCollough: Background vocal
Israel "Sabú" Morales: Bata (Omele) on hot blood
Jorge Santiago: Lead vocal on diana and I Know, background vocal on sometimes
Wilfredo "Moreno" Tejada: Bata (Iya) on hot blood
Carlos "Patato" Valdéz: Conga
Dominico Valdez Jr.: Bata (Oconcolo) on hot blood
Ed Walsh: Synthesizer programming and solo on perico



Tomado de: www.lpmusic.com

What an opportunity to revisit some of the hottest music of the seventies, played by the greats of that era! Ruben Blades, one of the many side players on this album, was then at the dawn of his career. This re-issue reflects a glorious era of experimentation and the birth of what we now call "fusion."

In "My Own Image" trumpeter Luis "Perico" Ortiz combines diverse Latin, rock, funk, and jazz influences in a pleasing melange. Originally recorded in 1978 on analog two-inch tape under the watchful eye of LP founder Martin Cohen, the album has now been transferred to digital. The liner notes are lovingly reproduced and show, all in all, eight songs. Six of these, however, incorporate percussion interludes - snippets under a minute in length.

When transferring the material to digital, the pauses between these songs and interludes became breaks. Consequently, "song/interlude" is now "two tracks" instead of the single song shown in the liner notes. Presto: we now have fourteen tracks!

Track One, a funky Ruben Blades composition, "Sometimes," leads off with raucous steam train horn swells, then graduates to the unison lead vocals so popular in the seventies. A female vocal refrain comments on the longings of the male lead vocal. The song fades to a percussion refrain: read this as Track Two.

Track Three on your CD player is "Nice and Warm (Guajira)" and features the entire New York session Mafia, including the Brecker Brothers on horns, Steve Khan on guitar, and Brian Brake on drums. Starting as a Cha-Cha, the arrangement takes a quick lurch into fast Latin rock (3:08-3:11). Percussionists Jimmy Delgado, Pablito Rosario, and the great Carlos "Patato" Valdez leap into action! Bang! Then it's back to the Cha-Cha.

Track Five is "Diana," a lovely ballad carried by Fender Rhodes piano and horns. Wear headphones - check out the sound of the hand drums. All the slaps, muted and open tones come to the fore. Ortiz's fluid trumpet work and round tone establishes the mood. On the fade, he gets frisky and lets loose a few flashy lines (5:15), just a hint of what he is capable of doing on the horn.

"Viva Mart?nez" is jazz Latin that just flies along, at first propelled by Brake's ride cymbal work, until - at the top of Ortiz's solo - the percussionists take over. The arrangement segues into another seventies device, the analog synthesizer solo. Eddie Mart?nez plays horn-like lines that set Ortiz up for a final solo.

And now the piece de resistance, an Ortiz/Harlow composition, "I Know." Guaranteed: once you get past the tricky intro, you will be humming the refrain for days! A hybrid Cuban/funk dance tune, "I Know" yields new gems each time you listen: Martinez's synthesizer vamp on the chorus, Rodriguez's guiro, Jon Faddis's trumpet - all this in addition to that catchy chorus! The icing is a wonderful Guaguancho percussion interlude.

And, finally, it's "Perico" - hard jazz funk in the Miles Davis tradition - and then we're done with an album that suffers only one fault: it's far too short.

Rumbéatelo:

Con el aura de La Lupe


Tomado de: www.elnuevodia.com
Por Jaime Torres Torres

La mística de La Lupe se ha fundido como un tatuaje a la personalidad musical de la pianista y cantautora cubana Lena.

La nieta de la fenecida gloria de la canción Elena Burke, que protagoniza el filme “La Mala”, asegura que si La Yiyiyi estuviera viva y la escucha cantar con Julio Voltio su versión salsera y reguetonera del bolero ‘La tirana’ su primera reacción sería una carcajada.

“Un ‘ay, ay, ay...’. Me imagino que eso diría, complacida, porque es un trabajo que se ha hecho con mucho respeto por su legado. En todo este proceso la he sentido como una mariposa revoloteando alrededor de toda esta música y que cuando abre sus alitas me da la bendición porque me ha dado el permiso de interpretar a mi manera su música y su obra”, dijo Lena, quien esta noche arribará a San Juan procedente de Miami para impartir vida a la sensual Yolanda, el personaje de una joven cantante que interpreta los éxitos de La Lupe en el filme que estrenará el jueves en los teatros del País.

Y, con un enfoque contemporáneo, Lena aborda clásicos como ‘Qué te pedí’, ‘Puro teatro’ y ‘Si vuelves tú’, colaborando en algunos con exponentes urbanos como Voltio y Tito El Bambino.

“Tratamos de respetar los arreglos originales con un enfoque de modernidad para que la juventud pueda escucharlos y les llegue. Y se interesen en desempolvar todo lo que hizo, porque son canciones que siguen vigentes”.

“La Mala”, cuya banda sonora Lena produjo junto a su padre Rey-Nerio, le ha brindado grandes satisfacciones, como “el descubrimiento” del cancionero del prolífico compositor boricua Tite Curet Alonso.

En la casa de su abuela Elena Burke, en El Vedado en La Habana, escuchaban clandestinamente los discos que La Lupe y Celia Cruz grabaron con temas de Tite.

“Estaban vetadas, pero mi abuela tenía una colección de casetes y discos de pasta que conseguía cuando viajaba. Así fue que conocí la obra de Tite. Yo acompañaba a mi madre Malena al piano y siempre incluía un tema de cada compositor y la primera de Tite fue ‘Puro teatro’ ”.

Y, sin embargo, su actuación en “La Mala” es mucho más que un drama. Literalmente, Lena desangró su alma en el personaje de Yolanda. En el filme y en el cd que estará a la venta desde el martes 11 laten emociones muy íntimas.

“Los directores dijeron que debía desnudarme, metafóricamente, para quedarme en cero y crear a Yolanda, y me tocó mucho trabajo. Siente una tristeza muy profunda y una rabia intensa por los hombres que la abarcan. Es una trama de sentimientos muy fuertes”.

Lena, cuyo cd “La mala” es su segunda grabación con Warner Music Latina, considera que la película dirigida por Pedro Pérez Rosado y Lilian Rosado González, también propició la oportunidad de encontrarse con la esencia de su primer romance musical: el bolero.

Con voces a capella, en ocasiones evoca al Cuarteto D’Aida, en que su abuela Elena dejó huellas imborrables en el pentagrama cubano junto a Moraima Secada y Omara Portuondo.

“Estudié piano clásico por 12 años y un buen día en Venezuela mi madre me dijo que si tocaba a Bach cómo no iba a tocar música cubana. Me impulsó a dar ese cambio. Y en la grabación he descubierto que eso está en mí”, explicó Lena, quien también se lanza como intérprete de salsa, otro género que circula por sus venas.

Esta noche será difícil identificar a la dama que descenderá del avión. Y el miércoles, tras la premiere en el Cine Metro de Santurce, cantará parte del repertorio que inmortalizó a La Lupe.

“A San Juan llegará un poquitico de las dos, porque Yolanda nunca se irá de Lena. En mí quedará anclada para siempre”.


Ron Carter ayer y hoy


Considerado “el epítome del swing y la elegancia”, es uno de los mejores bajistas del mundo.

Tomado de: www.elnuevodia.com

Por Rafael Vega Curry

Considerado “el epítome del swing y la elegancia”, Ron Carter es uno de los mejores bajistas del mundo; algunos dicen que el mejor. Carter -quien estuvo en el Heineken Jazzfest de Puerto Rico hace siete años- fue integrante esencial del ‘segundo gran quinteto’ de Miles Davis y ha grabado como acompañante de muchos otros músicos. Pero también tiene una notable serie de grabaciones a su propio nombre. Estas dos representan el principio y el fin (hasta el momento, por supuesto) de su carrera discográfica como líder. Si no las consigue en Borders puede ordenarlas en amazon.com.

Ron Carter, 'Where'? (New Jazz/Concord)

El primer disco de Ron Carter como líder se grabó el 20 de junio de 1961, pero gracias a la magia de la remasterización, esta edición, realizada en el 2007, suena como nueva. Y aunque es decididamente breve -dura poco más de 36 minutos- basta para dejar establecida la visión musical del bajista. Carter no sólo se luce por su espectacular técnica e infalible sentido musical en el bajo, sino que también toca el cello y explora una diversidad de sonidos, a lo que aporta grandemente la presencia del genial Eric Dolphy en saxo alto, flauta y clarinete bajo. El piano inconfundible de Mal Waldron sobresale en el tema titular. Una joyita.

Houston Person y Ron carter, 'Just between friends' (High Note)

Houston Person y Ron Carter ya habían grabado otros tres discos a dúo, pero éste es el que tiene mejor sonido. Lo cual se agradece, pues permite apreciar más la “riqueza íntima” de un formato tan austero como saxo y bajo sin más acompañamiento. Person tiene un sonido hermoso en el saxo tenor, oscuro, elegante, bruñido. Pero se diría que es Carter quien está a sus anchas, estableciendo el tempo perfecto, tocando la nota perfecta, muy melódico en todo momento. El repertorio no es precisamente novedoso (‘How Deep Is The Ocean’, ‘Darn That Dream’, ‘Alone Together’) pero es de calidad. Uno de esos discos que va a la médula de lo que es el buen jazz: creación espontánea en conjunto. Cero artificios, pura musicalidad.